Circulación con lluvia

 

La lluvia, junto con la velocidad o la ingestión de alcohol es otro de los factores que más influye en la producción de accidentes de tránsito.

La mayor distancia que se requiere para detener el vehículo y la disminución de visibilidad son las dos principales consideraciones a tener en cuenta cuando se circule en días lluviosos.

 

La lluvia es una de las condiciones atmosféricas que tornan al pavimento resbaladizo.

Muchas veces cuando recién comienza a llover, es cuando se dan mayores posibilidades de patinadas. El motivo es que se forma una sustancia pastosa hecha del agua y los residuos de polvo y grasa que se encuentran en el pavimento, la que provoca una reducción de hasta un 50 % de la adherencia de los neumáticos a la superficie del camino.

Según lo estipulado por la ley de tránsito, no se debe circular a una distancia del vehículo que lo precede menor a la que resulte de una separación, en tiempo, de dos segundos.

Es evidente que la disminución de adherencia al pavimento y de la visibilidad cuando llueve, hacen imprescindible que dicha distancia sea mayor, a fin tener más tiempo para reaccionar y más distancia para detener el vehículo ante un imprevisto.

Por lo tanto se recomienda adicionar a los dos segundos establecidos, un segundo por cada una de las condiciones adversas que se presentan en el tránsito . En este caso la distancia de seguimiento no debe ser menor de una separación en tiempo de cuatro segundos.

Tal como aconsejáramos en nuestra entrega sobre hidroplaneo, es decir la acumulación de agua en el pavimento que puede producir la pérdida de dominio del vehículo, recordamos:

•  Disminuir la velocidad

•  Evitar maniobras o frenadas bruscas, así como desaceleraciones fuertes que puedan ocasionar patinajes indeseados

Otro de los inconvenientes que acarrea la lluvia es la disminución de la visibilidad, tanto por la falta de iluminación ambiental como por el frecuente empañamiento que se produce en el parabrisas, la luneta y las ventanillas.

Se recomienda por lo tanto:

•  Corroborar, antes de iniciar la marcha el buen funcionamiento del limpiaparabrisas.

•  Constatar que opere correctamente el lavaparabrisas y que su depósito tenga agua.

•  Mantener limpios los cristales, libres de las partículas de suciedad que al producir el fenómeno de reflexión, dificultan la visibilidad.

•  Accionar ante el empañamiento de los vidrios la calefacción y/o ventilación y el desempañador.

Cuando se cruce con un vehículo que circula en sentido opuesto, se aconseja particularmente en rutas, colocar el limpiaparabrisas en una velocidad mayor, para contrarrestar las salpicaduras

No sólo es importante ver, es fundamental ser visto por los otros conductores, motivo por el cual se recomienda , principalmente cuando las lluvia es intensa, encender las luces de posición y las bajas.

 
Fuente: Automóvil Club Argentino
Esta entrada fue publicada en CONSEJOS UTILES. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s